BUENOS AIRES.- Desencajado. Y no por la sorpresa o la cautivación que le provocara algún baile. Fue la furia lo que transformó anoche la cara de Marcelo Tinelli, que por primera vez se mostró enojado ante las cámaras, luego de que Reina Reech reviviera una pelea con Graciela Alfano.
Todo se desencadenó durante el turno de bailar de Amalia Granata. En un determinado momento, Reech interrumpió la charla entre el conductor y la modelo para anunciar que demandaría penal y civilmente a Alfano por insultar a Aníbal Pachano y, fundamentalmente, por llamar a los miembros del jurado "corruptos y manipuladores".
Tinelli entendió que estaba incluido en la acusación y reaccionó inéditamente. "Conmigo te pido que no me metas, a mí sacame. Si tengo que contestar a cada cosa que dicen, no me alcanza el programa. Gracias a Dios uno tiene libertad de pensamiento y puede pensar lo que quiere. No estoy de acuerdo con lo que dice Graciela, pero no me metan en el tema", reclamó, mientras se movía de un lado a otro.
Tanto Reech como Granata y, en general, todo el público quedaron atónitos. Para tranquilizar los ánimos, Reina pidió perdón, dijo que se había expresado mal y cambió el tema de conversación. (Especial)